En Francia existen 10 regiones que permiten que sus vinos espumosos se etiqueten como Crémant, y la AOC Crémant d’Alsace, en el noreste de Francia, representa más del 50 % de la producción. Ubicada en las faldas de los montanas Vosges, los viñedos disfrutan de un microclima seco y soleado que permite que las uvas maduren completamente mientras mantienen su frescura. La región sigue regulaciones estrictas: las uvas deben cosecharse a mano y los vinos deben elaborarse mediante el método tradicional, donde las burbujas se crean a través de una segunda fermentación en cada botella, como en Champagne. Se requiere un mínimo de nueve meses de crianza sobre lías, lo que aporta notas de yogur y pan horneado. Los espumosos se elaboran principalmente con Pinot Blanc, junto con variedades permitidas como Auxerrois, Pinot Gris, Riesling, Chardonnay y Pinot Noir. La mayoría de los estilos son secos con una acidez marcada, mostrando aromas frescos de cítricos y flores. Las versiones rosadas, elaboradas exclusivamente con Pinot Noir, presentan notas de fresa y melón. El Crémant d’Alsace, ideal para disfrutarlo solo o con ensaladas ligeras, ofrece una excelente opción de espumoso francés a una fracción del precio de una botella de Champagne.
Autor: Maytte Rivera